abril 24, 2018

Carlos V a caballo, en Mühlberg


He venido desde lejos en el tiempo y el espacio
a rendirle Honores, Majestad
a exaltar La Gloria de Su Casa,
que también es la mía.

Yo, un desheredado descendiente
de Álvarez de Toledo y Pimentel
que dejó de creer en las virtudes de la guerra
para dedicarse a los Prodigios de La Poesía.

Me reconozco en Vuestro Retrato
mi mano también empuña una lanza
y escucho el relincho de la bestia.

Admiro su coraje, su templanza
la gesta del 24 de abril de 1547,
triunfo de Don Fernando, 
El Gran Duque de Alba.

Casi cinco siglos después
lejos del yelmo y la armadura
celebro los días que me tocan
me complace dedicar mis horas
a este Sagrado Juego, 
perdido aún entre los lienzos,
del Poema.

Larga Vida al Rey. Al actual. 
Al de Todos Los Reyes.
Levanto mi Copa. Agradezco a Los Dioses.
El Legado. La Inspiración. La Pluma.

¡Bendita La Casa de Austria!
¡Bendita La Casa de Alba!
¡Bendito Sea, Emperador!

Gracias, Tiziano.







Por Ensuncho De La Bárcena y Álvarez Isaza
@ElCaribeReal